LA VIDA A TRAVEZ DEL TIEMPO
LA VIDA A TRAVEZ DEL TIEMPO

CONSECUENCIAS POSITIVAS EN LA FAMILIA

                                                    

 A) Base de la solución:

 

Capacitación = conocimiento

Para tener hogares y familias estables, e hijos que sean útiles a la sociedad es necesario Educar, formar y capacitar a la población colombiana para que mejore su calidad de vida de una manera integral. En la actualidad no hay logros alcanzados en nuestro país en cuanto a la educacion para la vida familiar en el orden político, moral y jurídico. Nuestra sociedad proclama la igualdad de deberes y derechos entre el hombre y la mujer, respeto mutuo, comprensión, cooperación así como la crianza de los hijos. Es necesario que el estado colombiano reconozca a la familia como el núcleo esencial de la sociedad. Por lo que es importante capacitar ala pareja a planear antes de organizar un hogar o familia, y esto se logra cuando una pareja busca el conocimiento indicado para ser buenos administradores de su hogar y familia. Basados en métodos como:

 AMOR

 AUTORIDAD PARTICIPATIVA

 INTENCIÓN DE SERVICIO

 TRATO POSITIVO

 TIEMPO DE CONVIVENCIA

 

B) Causas:

 

1. Entendimiento: se caracteriza por el amor basado en la comprensión y el discernimiento y la empatía-, una familia comprensiva y "perceptiva - tiene la capacidad de percibir o entender; de una manera rápida. Porque tiene un agudo discernimiento, "un ojo perspicaz" "una observación clara. Lo cual lo hace sentir seguro de contar la comprensión" de quienes les rodean. Este da seguridad a la pareja y familia y permite la armonía dentro de la misma.

2. Dialogo: El diálogo acerca a las familias dialogando directamente. Es más bien un proceso que tiene puentes de entendimiento entre las familias y que, naturalmente, ayuda a reducir los malentendidos, los conflictos, y la tensión para disolver los problemas. El diálogo es una herramienta útil para ayudar a construir una base de entendimiento y orientaciones establecidas para la interacción permanente eficaz. El diálogo promueve un mejor entendimiento y una cooperación más creativos entre padres e hijos. El proceso ayudará a reducir los malentendidos y las tensiones e irrespetos y ayudar a asegurar el éxito de una interacción más en el futuro. Todas las partes deben estar dispuestas a participar en el diálogo, ya que esto dará confianza al proceso cuando no hay dialogo Esto es muy grave porque quien ha sido defraudado tiende a desconfiar y se encierra en sí mismo. Cuando se sabe escuchar con paciencia entendiendo que cada problema es una oportunidad para fortalecer una relación.

3. Sinceridad: El significado de la palabra sinceridad abarca desde la honestidad, la buena fe y la verdad humana en general, hasta el acuerdo de los conceptos con las cosas, los hechos o la realidad en particular. La sinceridad puede alcanzarse tan sólo mediante la razón; y si es subjetiva u objetiva, relativa o absoluta, entre mas sinceridad haya dentro de una pareja, hogar y familia, se genera mayor confianza y estabilidad,

4. Respeto: El Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo familiar y en cualquier época. El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, Respetar a alguien es tratarlo de acuerdo a su dignidad. Esta dignidad propia requiere de los demás un comportamiento adecuado, de modo que las faltas de respeto voluntarias son una injusticia, cuando se infunde este principio desde el nacimiento de una familia, crearemos oportunidades de futuro para las familias posteriores

5. Tolerancia: Consiste en no oponerse a algo, teniendo el poder o la capacidad para hacerlo, tolerar es aguantar, consentir, permitir, soportar, sufrir en silencio y en beneficio de otros.

El propósito de la tolerancia es permitir la coexistencia pacífica de las personas. Es importante, por lo tanto, para ejercer la tolerancia, se debe reconocer la individualidad y la diversidad, ya que es lo que permite eliminar las máscaras que crean los desacuerdos.

La semilla de la tolerancia, sin lugar a dudas, es el AMOR. Semilla que debe plantarse con sumo cuidado desde la más tierna infancia.

El aplicar este principio permite corregir errores que impiden destruir una relación o una familia.

6. Aceptación: Es una parte tan importante de la felicidad, la satisfacción, la salud y el crecimiento que hay gente que la llama " la primera ley del espíritu”. Es importante comprender que desear lo que se tiene es una filosofía esencialmente optimista. La aceptación puede ser optimista o pesimista, pero yo sólo propugno la de tipo optimista. se debe entender que todos tenemos caracteres diferentes actuamos y pensamos diferente, por lo que debemos buscar la formula para adaptarnos a nuestras formas de vida. Corrigiendo si, nuestros errores de una manera cordial y amable.

 

C) Subcausas:

 

Estos son parte de la semilla de las causas y complementan la armonía y el buen vivir de una familia.

1. Confianza: Es el fundamento de toda relación humana. Nadie puede caminar junto al otro sin tener la certeza de que puede confiar en él, sin confianza es imposible avanzar y crecer, cuando hablamos de confianza hablamos de transparencia, para confiar en otra persona hace falta primero tener un conocimiento, cuanto más se conoce, más confianza hay en una relación. Donde hay confianza se da una comunicación bonita y enriquecedora. En las relaciones es muy importante cuidar mucho la confianza, pero esta siempre se tiene que basar en la libertad. La confianza es necesaria especialmente en los matrimonios, en las familias y en las amistades sinceras. Entre muchos jóvenes, que hablan a menudo de sus vivencias, debe alcanzarse ese grado de madurez para evitar que la confianza sea traicionada por sus compañeros, por desgracia, muchas veces se ha traicionado la confianza de alguien, por esto hemos de aprender a confiar en los demás y, al mismo tiempo, ser merecedores de confianza. La confianza señala la intensidad del vínculo entre dos personas. La verdadera confianza existe cuando hay madurez en las relaciones humanas. Lo cual Implica estabilidad, respeto, amor. Todos necesitamos que alguien confíe en nosotros. Quien confía en otra persona la hace crecer y contribuye a su felicidad. La confianza, desde un punto de vista cristiano, se fundamenta en el amor. Jesús amó tanto al mundo que fue capaz de dar la vida por nosotros. Esta se genera a través de una familia unida y de espejos familiares transparentes y amorosos.

2. Animo: Es el estado mantenido de emocionalidad interna de una persona. Mientras que el afecto es la expresión externa de un cierto contenido emocional en un momento dado. Es normal experimentar un amplio rango de ánimos y afectos, respondiendo a condicionantes externos e internos. Generalmente existe la capacidad de controlar sus manifestaciones; Las sensaciones del ánimo dependen del hecho de traernos cosas entre manos con un relativo éxito acumulado y con la promesa de futuros goces. Es consecuencia de los deseos, tanto por el hecho de tenerlos, y así encontrar un sentido a la vida; bien por estar realizándolos, y así estar cerca de un placer ansiado; o finalmente, por estar gozando de lo ganado a pulso y de esta forma haber ampliado el poder personal. En resumen, hay tres momentos de ánimo según los tres momentos de desarrollo de la acción:

El ánimo por lo que vendrá.

El ánimo por lo que está sucediendo.

El ánimo por lo sucedido.

Al igual que el éxito de la acción nos da una familia de sensaciones variables, como estar contentos, alegres, optimistas, eufóricos o exaltados. El ánimo, la ilusión o desilusión, tienen como punto de partida creer que uno mismo tiene poder y posibilidades de dibujar en su horizonte un futuro deseos que se realizarán con el esfuerzo. Una familia animada rompe barreras que para muchos parecieran imposibles.

3. Amabilidad: Es la manera más sencilla, delicada y tierna de hacer realidad dentro de la familia el amor maduro y universal, libre de exclusivismos. Amabilidad se define como “calidad de amable”, y una persona amable es aquella que “por su actitud afable, complaciente y afectuosa permite los medios para ser amada”. No existe nada concreto llamado amor, sólo existe el acto de amar expresado en actos de dar, respetar, considerar a los demás, aceptarles, procurar su felicidad, alegrarse con sus progresos... En definitiva, llevar a la práctica una disposición afectuosa, complaciente y afable que no tardará en convertirse en firme actitud, que nos predisponga a pensar, sentir y comportarnos con amabilidad. Cuando lo previsible, lo normal en una persona sea comportarse de forma afable y afectuosa, es porque la amabilidad ha adquirido la categoría de “valor”. Al aplicar este principio le permite a una familia no solamente abrir puertas en todo aspecto, sino también producir un contorno social favorable.

4. Felicidad: El asunto fundamental de la Ética en la familia es la felicidad humana, más no una felicidad ideal y utópica sino aquella que es accesible, practicable para las personas. Para comprender el significado de lo ético, lo primero que hace falta es entender que la finalidad de la vida humana no estiba solo en sobrevivir. Cuando las personas piensan a fondo en sí mismas, se dan cuenta de que con vivir no tienen suficiente: necesitan vivir bien, de una determinada manera, no de cualquiera. Dicho de otro modo: vivir es necesario pero no suficiente. De ahí que surja la pregunta: para qué vivir (la cuestión del sentido) y, en función de ello, cómo vivir. Justamente, ahí comienza la ética.

Cuando se analiza esta área no solamente permite fortalecimiento y unidad, sino que también se refleja en las buenas relaciones de cada contorno social, así como da lucidez a ideas que llevan a la familia a triunfos continuos.

5. Comunicación: La familia es la primera escuela donde aprendemos cómo comunicarnos. La forma como aprendemos a comunicarnos en nuestra familia de origen determinará cómo nos comunicamos con los demás.
Así el niño comienza aprendiendo gestos y tonos de voz de sus padres y hermanos, comunicándose a través de ellos. La forma de comunicarse que tienen los miembros de la familia, determinará la forma en que los niños que en ella crecen aprendan una manera de emocionarse y de pensar. Esto significa que cada familia enseña a través de la forma que tiene de comunicarse, su estilo particular; los valores, forma de pensar y mirar el mundo. Las familias fijan reglas para convivir, que están de acuerdo a los valores y normas que los guían. Estas reglas por lo general son definidas y aplicadas por los padres. Cuando los miembros de una familia aprenden a comunicarse identificando el: cómo, cuándo, dónde y en que tono hablarse; de tal forma que logran construir una relación positiva y sólida, han dado un paso vital, contribuyendo a que la familia cumpla con su misión al crear condiciones para que todos los involucrados se sientan: queridos, apoyados, tomados en cuenta y con posibilidades reales de ser mejores personas.

Esta es un arma que no solamente destruye obstáculos sino que desarrolla planes y propósitos dentro de cada familia. Los padres pueden ayudar en la educación a temprana edad acerca de las drogas, estableciendo comunicación, siendo ejemplo modelo de esto. Lo cual es esencial en las relaciones interpersonales, de sus hijos ya que constituye un medio insustituible para entrar en contacto con las demás personas, conocer sus ideas y captar sus intereses, preocupaciones y sentimientos. Cuando la comunicación se enfoca en forma constructiva, constituye un poderoso medio para lograr el desarrollo de relaciones positivas, facilitar la comprensión y el apoyo mutuos y un poderoso mecanismo para prevenir o desactivar conflictos.

6. Alegría: El hecho de estar alegres se debe a la sucesión de acontecimientos positivos que van apareciendo en nuestra vida, pero la alegría no sólo se encuentra, también es un valor que se construye desde dentro. La alegría debe provenir del interior, desde el centro de nuestra alma. Y desde allí, la paz se refleja hacia el exterior cuando:

Aceptándonos tal como somos, disfrutamos de las cosas grandes y pequeñas y les damos su justo valor, tenemos siempre una actitud positiva ante la vida y un espíritu de lucha y esperanza ante las dificultades, promovemos un ambiente de amor y paz en donde nos encontremos.

¿Qué facilita la vivencia de la virtud de la alegría?

Es fácil reconocer los efectos de la alegría, pero ¿cuáles son sus causas?,

Todos queremos vivir felices y alegres pero, ¿cuáles son las fuentes de la alegría?,

¿Cómo fomentar esta virtud en la familia? La fuente más profunda de la alegría es el amor, particularmente el amor en matrimonio y en familia, ese amor es el principal “combustible” para estar alegres.

Quien no ama, no sonríe. Por eso, podemos decir que lo que más facilita esta virtud es la familia como comunidad de amor, o sea una familia donde se respire un ambiente de paz, donde todos se sientan amados por lo que son.

De esta manera se puede definir la alegría como el amor disfrutado; la alegría es la primera consecuencia del amor y cuanto más grande es el amor, mayor es la alegría. La apertura y la generosidad, El dar y el darse a los demás por el bien de ellos, nos da la felicidad de la donación. El ambiente donde se aprende a entregarse sólo por el “gusto” de ayudar a los demás es el hogar familiar.

Si papá llega del trabajo enojado, y mamá se encierra con seriedad en su habitación, o ninguno de los dos está disponible para los demás, no se puede pretender que los hijos vivan para ayudar y compartir con los demás, o en definitiva que sean alegres. Por el contrario, la generosidad nos hace vivir para los otros, nos hace superar el cansancio, para escuchar a los niños, para dedicar un tiempo especial para jugar, nos hace salir de nosotros, conversar o ir de paseo con todos el fin de semana... La alegría familiar no se plasma en una fotografía, se va tejiendo todos los días con pequeños detalles de donación, de cariño y atención. La virtud de la alegría y sencilla está, alejada del egoísmo. Una vida ordenada: una familia en donde se enseñe a disfrutar de las cosas simples de la vida es fuente de alegría para sus miembros. En la familia se aprende a vivir con lo que se tiene, con lo que papá y mamá nos dan; se aprende a disfrutar de una comida todos juntos, de una salida al parque de diversiones, se aprende a ser feliz conviviendo con los hermanos, conversando en familia, etc.

En un ambiente familiar de serenidad, orden y alegría, todo esfuerzo se aligera, los deberes familiares no se ven como una carga sino como una entrega gustosa en beneficio de nuestros seres más queridos y cercanos.

Valorar el don de la vida: El tener vida ya es motivo suficiente de alegría, aún en las circunstancias adversas. Y si a este amor por la vida se le añaden las virtudes como la paciencia y la fortaleza, entonces se puede resistir en los momentos de dificultad con esperanza. Estas actitudes se aprenden en el seno familiar a través de los acontecimientos cotidianos y del ejemplo de los padres.

Por todo lo anterior podemos deducir que lo que impide disfrutar de este valor de la alegría es el egoísmo, que nos hace vivir encerrados en nuestra persona; el materialismo, que nos hace buscar la felicidad en tener más cosas, en lugar de buscar la felicidad de los demás y de tratar de ser mejores personas; el dar más importancia a las cosas de la que objetivamente tienen, el vivir más pendientes del exterior, en lugar de cultivar el interior, etc.

La alegría es el ámbito más propicio para la educación en la paz y en la armonía. Pero, antes que un “medio” para la educación, podemos concluir que la alegría es el resultado de:

  •  Unos padres que buscan la felicidad en la unidad y en el amor, como razón de su matrimonio, que aman a sus hijos sin sentir la necesidad de ausentarse de casa, cuyo propósito es buscar la felicidad del cónyuge y de los hijos más que la propia.
  •   Unos hijos que se sienten aceptados por sus padres y orgullosos de ellos, y no tienen necesidad de compensaciones fuera del hogar porque se encuentran a gusto en él.
  •  Una familia, cuyos miembros se manifiestan el cariño y sienten el gozo de estar juntos; en la que reina la comunicación, el interés de unos por otros.

Un hogar que ofrece estas muestras de amor goza de una excelente salud psíquica. Para que una familia sea alegre y feliz no hace falta calcular el número de personas necesarias para lograrlo, ni las propiedades que son indispensables para ello.

Toda familia unida es feliz. La alegría y los valores se aprenden en casa y se transmiten a los demás como una forma natural de vida, es decir, dando ejemplo.

7. Compañerismo: La edad en la que comienza a desarrollarse y potenciarse el compañerismo es la edad del escolar, EL compañerismo” es una acción que sentimos en todo momento; en situaciones buenas o malas como valor muy entroncado con la amistad, se va adquiriendo en el transcurso de las primeras etapas de la vida. Y Permitirá a quienes lo practiquen trabajar eficazmente en equipo, saber dar sin pedir nada a cambio, y a la vez saber ocupar el lugar que le corresponde Para poder practicar el compañerismo es necesario estar abiertos a la posibilidad de acompañar en situaciones de cotidianeidad, en el día a día en las relaciones entre padres e hijos con respeto mutuo y espíritu de cooperación. Y quienes los practican son hogares unidos que crean un ambiente de compañerismo sano y respetuoso dentro de la familia.

8. Alivio: Conociendo los valores que una familia aprecia, no solo trae alivio sino que también ayuda a incrementar la armonía y la paz entre los miembros de la familia. Una parte esencial de la vida familiar es reflexionar sobre lo que es valorado en la familia. Los niños no se confunden cuando entienden y saben lo que es más importante en sus familias, respetan lo que es importante y a la vez se sienten respetados. Mantener y enseñar paz en la familia y comunicar los valores es algo que hacemos todos los días. Crear un ambiente familiar sin amenazas les permite a los miembros de la familia hablar acerca de las cosas que son más importantes para cada uno de ellos. Una familia que vive sin conflictos, difícilmente podrán experimentar la enfermedad y la escasez dentro de su hogar.

 

D) Efectos:

 

Una familia necesita amor, comunicación abierta, sinceridad, responsabilidad y respeto entre sus miembros, además, se ha demostrado que un vínculo espiritual también puede ayudar. Dicho esto, una buena familia establece ciertas políticas para ser exitosa. Para comenzar, son capaces de renunciar a la palabra 'yo'. Las metas personales se condicionan a la capacidad de la familia de facilitarlas o proveerlas. Si algo no es posible en algún momento, se acepta y se espera. Esto no significa actuar de forma mediocre, significa crecer como una familia hasta que sea tiempo de decir adiós.

Los efectos de una buena relación familiar no solo crean hombre y mujeres de futuro y que le sirvan al estado y a la sociedad, sino que también son ejemplo de testimonio para quienes los observan y desean aplicar su estilo de vida.

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1. Fortalecimiento: “la familia es el único lugar donde se ama: por lo que es y no por lo que tiene Los límites al interior de la familia. Y Los límites dentro de la familia deben estar dados por pautas de fortalecimiento según las cuales sus miembros se relacionan y vinculan entre sí. Por lo que se fortalece el amor verdadero y el apoyo incondicional, ahí se forman los más preciados valores y virtudes: la lealtad, la fidelidad, el desprendimiento y la generosidad, la alegría de servir a otros, la colaboración, el perdón, la generosidad y la abnegación.

2. Seguridad: La familia se fortalece cuando hay seguridad y hay tranquilidad,

Los hijos de una pareja se sienten protegidos y tienes una clara visión de su futuro. Y cuando se mantiene un tiempo de dialogo cada día. El objetivo general del tratamiento es mantener una base segura de la familia

Partir de la cual la familia continué explorando nuevas soluciones a los problemas familiares, que amenazan las relaciones, y explorar los sistemas de creencias que puedan ser pertinentes.

3. Selección: una familia capacitada crea un entorno social selecto. Los amigos son una parte muy importante de la vida de la vida familiar cuando les han sabido seleccionar. El tener relaciones de calidad incrementa su probabilidad de ser feliz, lo que es bueno para felicidad de la familia al ser buenos amigos y tener un grupo de amigos cercanos que les rodean también. Los buenos amigos pueden ser aquellos que están allí para prestar apoyo en tiempos difíciles, o aquellos en quien ustedes pueden confiar para celebrar un momento especial.

4. Respeto: El respeto es la base de las relaciones familiares y la armonía. Una familia está constantemente cambiando y creciendo, si no en el número de miembros, entonces en experiencias de vida. El respeto puede ser practicado en cada situación nueva para establecer y continuar un patrón de respeto entre los miembros de la familia. Cuando se ha Desarrollado un modelo de respeto en la familia, la comunicación es abierta. Los miembros son honestos, directos, y dignos de confianza entre sí. Si la comunicación y la confianza se mantienen entre miembros de la familia de forma regular, hace que se establezcan las normas para el respeto de la familia mucho más fácil.

5. Estudio: Una familia capacitada crea hijos hogareños y obedientes. Los hijos de una familia restaurada son hábiles en sus estudios, excelentes en sus tareas y buenos compañeros.

6. Buenos Ciudadanos: la familia como buenos cuídanos respetan a los demás, son útiles, se consideran dispuestos a poner primero a los demás,
escuchan las opiniones de los demás y piensan en lo que tienen que decir.
Ayuda a las personas que no están en condiciones de ayudarse a sí mismos,
respetan el medio ambiente, trabaja duro, son bien educados y agradables.
Y están siempre dispuestos a aprender. Una familia unida y con entendimiento siempre son hombres y mujeres de un servicio desinteresado en su contorno social.

7. Deportistas: La participación de la familia en el deporte construye un sentido de liderazgo y logros para todos los involucrados. Esto se basa camaradería y amistad como familia. Trabajando juntos como un equipo hacia un objetivo común y con éxito para alcanzar ese objetivo enseña lecciones a los niños sobre el trabajo duro, compromiso, unión y no darse por vencido. Estas lecciones se pueden aplicar a las situaciones que pueden enfrentar durante toda su vida de adultos todos los días. Una pareja con conocimiento hace de sus hijos grandes deportistas ya que comparten con ellos y no les permiten involucrarse en labores deshonestas y tiempos ociosos

8. Honradez: las personas que crecen en un ambiente familiar sano, respetuoso, amoroso y estable. Son buenos administradores y honestos en lo que les encomiendan, por lo que son buenos servidores para el estado.

9. Respetuosos: La importancia y la necesidad básica para el respeto son evidentes. El respeto es la base y fundamento para varios de los otros valores básicos de la vida. Los hijos que aprenden tanto de aplicar y de entender el principio del respeto serán mejor a los miembros de la sociedad, mejores amigos y mejores líderes. Por lo que una familia armónica crea hijos con temor a Dios y respeto a los derechos de su vida y la de los demás.

10. Identidad: La creación de una identidad familiar es una forma efectiva para inculcar a nuestros hijos con un sentido de permanencia, pertenencia y la estabilidad, allanando el camino para aumentar la confianza, moral independiente. Los hijos que se han levantado en un ambiente familiar sano, tienen clara su identidad tanto en sexo, como en profesión así como el desarrollo de las mismas.